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Comida Contada
Spaghetti enrollado en un tenedor listo para darle una probada !
Arin Pereira

Pasta

sin más !

Arin Pereira7 de septiembre, 20261 min de lectura

Para mí, el espagueti tiene algo profundamente reconfortante y sensual. La forma ondulante en la que se enrosca en los trinches del tenedor; la madeja compacta que se forma; la textura al dente de un bocado, que combina lo blando y lo firme.

Mi pasión por esta pasta se remonta mucho tiempo atrás, a un plato de espagueti a las finas hierbas que mi madre compartió conmigo cuando yo tenía unos cinco años. Resbaladizo por la mantequilla, aromático por las hierbas y con el toque picante de la pimienta; ella tenía que rodear mi mano con las suyas para ayudarme a recogerlo y llevarlo a la boca. Sabía a gloria, pero también resultaba deliciosos al paladar, aunque probablemente acabara con la barbilla bien embarrada.

Si la pasta está hecha con sémola de trigo duro italiano y cortada con moldes de bronce, la salsa pasa a un segundo plano para mí, aunque tengo mis favoritas: por ejemplo, la boloñesa de cocción lenta que mi madre preparaba en las «noches de espagueti».

Se cocinaba a fuego lento toda la tarde, impregnando la casa con la riqueza de las hierbas del huerto, el ajo, la cebolla y el tomate. Un aroma celestial, para mí.

Nunca podré replicar esa salsa, pero sigue burbujeando lentamente en la bruma inefable de mi feliz infancia. Y aunque combina divinamente con el espagueti, mi verdadera devoción es por la pasta en sí, desnuda, acompañada sobre todo por el recuerdo de las manos de mi madre rodeando las mías mientras daba mi primer bocado.

Arin Pereira / CDMX, México


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